Mi Calida Bienvenida a la Infertilidad y a La Clinica de Infertilidad

 

Esta es mi historia (abreviada–por favor– es un blog no una telenovela)… Yo era una comediante de 38 años viviendo en Nueva York. No tenía esposo ni  hijos. (De hecho la única cosa que tengo ahora que tuve entonces fue cuentas… Sí Sí eso no ha cambiado.) En Diciembre, fui a una fiesta gay para celebrar la fiesta judía de Janucá y me encontré mi esposo futuro. (¿Tú también? ¡No me digas!) El tenia exactamente 9 días más que yo y, como yo, ha tenido soltero por toda la vida sin hijos. Entonces vino la prisa. No quería tener un problema embarazarme a causa de mi edad. También, la mayoría de los parientes que quisimos invitar a la boda ya tenían 80+ años. (Podríamos haber ahorrado mucho dinero en invitaciones y comida si habíamos esperado 5 años.) Nos comprometimos en Julio, nos casamos en Octubre, y tratamos de comenzar nuestra familia diez minutos después de la ceremonia. Y un año más tarde, todavía estábamos tratando comenzar una.

Por fin, nos dimos cuenta de que probablemente necesitamos un poquito de  ayuda… o quizás más que poquita.

No sé si es lo que pasó contigo, pero en el momento que comencé con los tratamientos de fertilidad, perdí mi cabeza. De verdad, pienso que el deterioro comenzó antes de comenzar – o quizás cuando todavía estaba sentada en la sala de espera.

La primera cosa que tuve que hacer en esa primera cita fue registrarme. Ok, fácil, ¿verdad? Solamente yo hablaría  con esa señorita– la recepcionista– ella en la recepción ¿verdad? Es por qué ella está allí, ¿verdad? Aparentemente no. Aparentemente ella no está allí para registrarte sino señalar a la computadora donde tú te registras. Excelente. ¿Quieres decir que yo acabé de esperar en una cola de idiotas (yo fui la quinta idiota) para ver el dedo de esta chica señalando a la computadora?  Entonces, ¿por qué estás en la recepción? ¿Están pagando a alguien para señalar? ¿Nadie pudiera garabatear una flecha en un letrero en  un pedacito de cartulina? Y mi mente comienza deteriorarse.

Por fin, llegue  a la computadora. Pero las preguntas me confundieron. Primero, yo sé  que yo era vieja (41 en mi primera cita) pero mi año de nacimiento no fue una de las opciones en la pantalla. Ahora hay una cola después de mi. (Muchos de la primera cola ridícula.) No quiero perder mi lugar en la fila para preguntar a la “recepcionista”. (¿Y quién sabe si es que ella habla?) Yo dejé a un pie en frente de la computadora, estiré el resto de mi cuerpo hacia su mesita  y la grité en un susurro:

“Perdón! ¡Mi año de nacimiento no está aquí! Y ella respondió, sin susurrar:

“Naciste antes de 1925?  Si es que no, está allí.”

Gracias Graciosita. ¿Qué haría sin su ayuda maravillosa?

¿Esas son las calificaciones necesarias para ser recepcionista en una clínica de fertilidad? ¿Señalar y ser sarcástico? Quizás deba yo aplicar.

*****

Para aquellos que quieran más risas a expensas de la infertilidad, por favor: Chequeen mi e-librito–ahora disponible en español:

La Risa ES Concebible: Una mirada extremadamente graciosa de una mujer al mundo extremadamente no gracioso de la infertilidad.

La versión original en inglés ha sido descargado por miles de personas como Ud., buscando aliviar el estrés de la  infertilidad. (Comentarios de los mejores expertos en infertilidad en los EEUU en “Echa un vistazo”) Disponible en todos los enlaces de Amazon.

https://www.amazon.com/dp/B018Y136Y8 (Amazon.com)

https://www.amazon.es//dp/B018Y136Y8 (Amazon.es)

https://www.amazon.com.mx/dp/B018Y136Y8 (Amazon.mx)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *